jueves, 8 de enero de 2015

Un par.

Con lo que me gusta a mí coordinar nuestras respiraciones y que nuestros cuerpos suban y bajen al mismo ritmo. Y sentir esa cadencia en nuestra piel (porque se ha vuelto nuestra, y no tuya y mía). Y darme cuenta de lo ridículamente infinitos que somos (porque nos hemos vuelto nosotros, y no tú y yo). 
Sí, creo que ya hemos dejado de ser 'dos', que ahora somos 'un par'. Un par, y todo lo que conlleva: que nos necesitamos; que el uno sin el otro ya no tenemos sentido.

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