Porque si hay algo peor que no tener lo que deseas, es rozarlo con la punta de los dedos. Y esta vez me lo he creído del todo, de principio a fin, esta vez sí que me he quedado calada de nostalgia. Ya tengo suficiente para toda la semana. Que hace ya un par de años que no sé lo que es sentirse amada, ni lo que es amar. Hace mucho que no me invade esa electricidad por dentro y que los centímetros no tienen valor. Y simplemente me pregunto que dónde está mi derecho a amar y ser amada, y cada día lo busco y cada noche lo pierdo. O más bien lo encuentro y lo pierdo al despertar. El vacío va creciendo más y más...
domingo, 15 de febrero de 2015
Vacío
Estoy desesperada porque estabas en mi sueño y al despertar no había nada y yo no sabía que hacer más que cerrar mis ojos lo más fuerte posible, pero no te vi volver. Y tu mano presionaba mi cintura y aceptaste volver a casa caminando conmigo y bañarte en el mar a altas horas de la noche. Además, que esa electricidad era más real e intensa que cualquier cosa que haya sentido desde hace tiempo en la vida real. Nos delataban las ganas las miradas y los roces, y me besabas el cuello lentamente, y susurrabas poesía. Hasta que todo se volvió tan perfecto que me di cuenta de que solo podía ser un sueño, y al abrir los ojos vi mi cama vacía y no sabes lo que habría dado por volver atrás unos segundos y quedarme ahí a vivir.
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